El objetivo de las inspecciones de campo es registrar los olores que son inmediatamente reconocibles bajo condiciones reales de campo.
La idea principal de las inspecciones de campo es estimar el grado de molestia en una determinada área problemática mediante el uso de las capacidades olfatorias de un grupo de personas o panel especialmente entrenadas y “calibradas” para ello. Para ello, se suele subdividir el área de estudio en cuadrantes mas pequeños mediante la técnica del mallado. En los puntos de corte de esta malla o nodos se sitúa una persona y huele el aire a su alrededor. Según el entrenamiento recibido por esta persona, esta debe ser capaz de estimar la presencia, intensidad y tono hedónico. Los puntos que una persona va a cubrir se determinan aleatoriamente con anterioridad.

